La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) levantó la clausura temporal total que había impuesto al Zoológico La Pastora el pasado 3 de octubre, tras el polémico caso de negligencia en el cuidado de la osa negra "Mina". La reapertura fue autorizada después de que el parque, administrado por el Parque Fundidora, demostrara avances en el cumplimiento de las medidas correctivas urgentes. La clausura se originó por el lamentable estado de salud de "Mina", un ejemplar rescatado que padecía desnutrición, problemas de piel y leptospirosis, una enfermedad contagiosa. La Profepa determinó que existía un mal manejo médico y falta de protocolos. Para poder reabrir, el zoológico tuvo que realizar una revisión exhaustiva de sus 493 ejemplares, de los cuales se reportó que ninguno presenta problemas de piel, además de implementar protocolos de higiene y limpieza en áreas críticas como cocinas y jaulas. También se realizaron pruebas de PCR a 29 animales cercanos a "Mina" para descartar leptospirosis, con resultados negativos.
A pesar del levantamiento de la clausura, la Profepa aclaró que el procedimiento administrativo por el caso de la osa continúa y se impondrán las sanciones correspondientes.
Mientras tanto, "Mina" sigue su rehabilitación en la Fundación Invictus en Hidalgo, donde muestra "pequeños grandes avances" aunque su estado sigue siendo crítico. Para apoyar su recuperación, la fundación lanzó la campaña "Un abrazo para Mina", que consiste en la venta de peluches para recaudar fondos. La reapertura del zoológico se dio en medio de la controversia, ya que Bernardo Bichara, presidente del Parque Fundidora, había acusado a la Profepa de actuar con tintes políticos.
En resumenAunque el Zoológico La Pastora ha reabierto sus puertas al público, el caso de la osa "Mina" ha puesto bajo estricto escrutinio sus operaciones y el bienestar de los animales que alberga. La investigación de la Profepa sigue en curso y las sanciones pendientes serán determinantes para el futuro de la gestión del parque, en un contexto de creciente exigencia ciudadana por un trato digno a la vida silvestre.