El Gobierno de Nuevo León presentó al Congreso estatal el Paquete Fiscal 2026, que incluye un presupuesto histórico de 179 mil 494 millones de pesos y una controvertida propuesta para aumentar el Impuesto Sobre Nómina (ISN) del 3% al 4%. Esta iniciativa ha generado una inmediata reacción del sector empresarial y ha puesto en marcha un complejo proceso de negociación política. El paquete, entregado minutos antes de la fecha límite del 20 de noviembre, contempla un incremento del 14.8% respecto al año anterior y una solicitud de deuda de 16 mil 144 millones de pesos, de los cuales una parte significativa se destinaría a proyectos de infraestructura como las líneas 4 y 6 del Metro. La propuesta de elevar el ISN ha sido el punto más polémico, posicionando a Nuevo León entre los estados con la tasa más alta del país. La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Caintra) expresó su desacuerdo y solicitó formalmente abrir mesas de diálogo.
Juan Pablo García, director del organismo, declaró: “Todavía no puedo dar una opinión específica sobre puntos en particular, pero el incremento de impuestos no lo vemos correcto”.
Además, subrayó la urgencia de aprobar un presupuesto antes del 20 de diciembre para evitar la incertidumbre financiera de años anteriores. Desde el ámbito legislativo, la diputada Lorena de la Garza, presidenta de la Comisión de Presupuesto, calificó la propuesta como “el presupuesto más alto que tendrá Nuevo León en su historia” y advirtió que la solicitud de deuda y el alza de impuestos requerirán un “análisis serio, técnico y responsable” para evaluar su impacto tanto en las empresas como en las familias trabajadoras. El escenario anticipa intensas negociaciones entre el Ejecutivo, el Legislativo y el sector privado para alcanzar un consenso.
En resumenLa propuesta del Paquete Fiscal 2026 para Nuevo León destaca por su monto récord, una elevada solicitud de deuda y un polémico aumento al ISN, lo que ha generado un llamado urgente al diálogo por parte del sector empresarial y el Congreso para evitar un nuevo estancamiento en la aprobación del presupuesto.