Como resultado de la intervención, las autoridades aseguraron computadoras, tablets, terminales bancarias, teléfonos celulares, DVRs y diversa papelería.

Los inmuebles cateados quedaron asegurados por el Ministerio Público para continuar con las diligencias.

Este caso se suma a una serie de denuncias ciudadanas que alertaban sobre las prácticas de la empresa, donde los clientes realizaban pagos y entregaban documentación sin recibir a cambio los bienes acordados.

La investigación permanece abierta mientras se analiza la evidencia recabada y se determina el alcance total del presunto fraude.