Garza Ibarra aseguró que el 90% de esta carga recaería en las grandes empresas y no en las pymes, y que el gobierno “no está cerrado” a negociar.

Sin embargo, la propuesta ha sido calificada como un “golpe al empleo formal” por actores como el senador Waldo Fernández. La diputada Lorena de la Garza, presidenta de la Comisión de Presupuesto, advirtió que el paquete fiscal, como está planteado, muestra “indicios de un posible déficit fiscal” y que el gobierno “quiere gastar más dinero del que va a recibir”. Por su parte, el PAN y el PRI han solicitado mayor detalle sobre el destino de los 22 mil millones de pesos para obra pública, calificando el proyecto como “muy a la ligera” y amenazando con acotarlo severamente. El gobernador Samuel García ha sido criticado por los diputados de oposición por “ponerle rocas al diálogo” al atacar a sus partidos, poniendo en riesgo las negociaciones.

Además, el paquete fiscal elimina la exención del pago de refrendo a vehículos híbridos y solo la mantiene el primer año para los eléctricos, una medida que revierte los incentivos previamente establecidos.