Una investigación periodística ha revelado que la zona metropolitana de Monterrey sufre uno de los peores niveles de contaminación del aire en América del Norte, en gran parte debido a las emisiones de metales pesados tóxicos como plomo, cadmio y arsénico por parte de plantas industriales. Muchas de estas fábricas producen bienes para el mercado estadounidense o reciclan chatarra y residuos peligrosos importados de Estados Unidos, lo que ha llevado a legisladores a exigir que Nuevo León no se convierta en el "basurero" de su vecino del norte. El análisis, realizado por The Guardian y Quinto Elemento Lab, revisó miles de reportes de emisiones entregados por las propias industrias a la Semarnat. Los hallazgos son alarmantes: las fábricas del área metropolitana reportaron una emisión promedio anual de 1,978 kilogramos de plomo entre 2021 y 2023, una cifra superior a la suma de emisiones de zonas densamente pobladas de EE.
UU.
En cuanto al cadmio, un conocido cancerígeno, las emisiones promediaron 136 kilogramos anuales, superando también los registros de la mayoría de las áreas urbanas estadounidenses. Estos contaminantes, liberados por acereras, cementeras y centros de reciclaje, están vinculados a graves riesgos para la salud, como cáncer, daño neurológico y problemas de desarrollo en niños. En respuesta, el Congreso de Nuevo León aprobó una reforma para que la Semarnat publique semestralmente una lista de las empresas más contaminantes, buscando fomentar la transparencia y la responsabilidad corporativa. La diputada Gabriela Govea, impulsora de la iniciativa, afirmó que el objetivo es "proteger el bienestar social y ambiental" y permitir que "la ciudadanía esté informada sobre el impacto que las empresas tienen en nuestro entorno".
En resumenLa industria de Monterrey, impulsada en parte por el procesamiento de residuos de EE. UU., está emitiendo niveles peligrosos de metales tóxicos, lo que ha generado una grave crisis de salud pública y una respuesta legislativa que busca mayor transparencia y rendición de cuentas por parte de las empresas contaminantes.