Por ejemplo, se encontró que una sola acería en la región reportó emitir más plomo al aire en un año que todas las empresas juntas del área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey. El plomo es un metal altamente tóxico que puede causar daño cerebral en niños.

Asimismo, las emisiones de cadmio y arsénico, ambos elementos cancerígenos, se registran en niveles rara vez vistos en zonas densamente pobladas de Estados Unidos.

Esta situación se ve agravada por una regulación ambiental obsoleta en México.

Normas Oficiales Mexicanas (NOM) de la Semarnat que regulan las emisiones industriales tienen hasta 32 años sin actualizarse, a pesar de que la ley exige su revisión cada cinco años. Por ejemplo, la NOM-043, que establece límites para partículas sólidas, no ha sido modificada desde 1993. Como respuesta, el Congreso de Nuevo León aprobó una iniciativa para exigir a la Semarnat que publique semestralmente una lista de las empresas más contaminantes, buscando fomentar la transparencia y la responsabilidad corporativa.