El proyecto del tren de pasajeros que conectará la Ciudad de México con Nuevo Laredo, atravesando puntos clave como Saltillo y Monterrey, avanza de manera programada, consolidándose como una de las apuestas de infraestructura más relevantes del gobierno federal. Esta iniciativa busca transformar la conectividad, la movilidad y el desarrollo económico en el noreste de México. Néstor Núñez López, titular de la Unidad de Vinculación Institucional y Patrimonio de la SICT, destacó que el proyecto avanza por tramos operativos, permitiendo la puesta en marcha de secciones conforme se completan. El tramo Derramadero, Coahuila–Santa Catarina, Nuevo León, ya se encuentra en fase de construcción. Esta sección es de vital importancia, ya que impactará directamente la movilidad cotidiana entre la zona industrial de Derramadero, Saltillo, Ramos Arizpe y el área metropolitana de Monterrey, zonas que actualmente enfrentan severos congestionamientos viales.
El tren ofrecerá servicios interurbanos y suburbanos, con frecuencias diseñadas para miles de trabajadores. Una de sus características más importantes es que será confinado y de alta velocidad, lo que elimina los cruces a nivel y reduce significativamente el riesgo de accidentes.
Para ello, se construirán puentes vehiculares y peatonales en coordinación con autoridades locales.
Se estima que el tramo Saltillo–Nuevo Laredo podría alcanzar una demanda de hasta 100,000 usuarios diarios. Además, se reveló que el proyecto contempla la recuperación de una estación construida en el siglo XIX y tendrá conexión directa con una nueva Línea del Metro en Monterrey. Se espera que el tramo completo de Derramadero a Nuevo Laredo concluya en el segundo trimestre de 2028.
En resumenEl proyecto del tren de pasajeros avanza con la construcción de tramos clave y la planificación de estaciones, prometiendo una mejora sustancial en la movilidad regional, la seguridad vial y el desarrollo económico para Monterrey y el noreste del país, con una fecha de finalización proyectada para 2028.