Ocho personas perdieron la vida inicialmente, siete en el lugar del siniestro y una más al recibir atención médica.

Este trágico suceso se suma a otro accidente de transporte urbano ocurrido días después en el municipio de San Pedro, donde un camión de la ruta 234 colisionó contra un tráiler, dejando un saldo de 28 heridos. Estos incidentes consecutivos han generado una fuerte preocupación entre la ciudadanía y han puesto de manifiesto la urgencia de revisar los protocolos de seguridad, el estado de las unidades y la capacitación de los operadores del transporte público en la zona metropolitana. Familiares de las víctimas del accidente en Apodaca han comenzado a exigir justicia, lo que incrementa la presión sobre las autoridades para que se realicen investigaciones exhaustivas y se implementen medidas correctivas que prevengan futuras tragedias.