Esta escasez ha provocado un encarecimiento significativo del producto.

Kathia Guajardo, presidenta de la Canirac, señaló que los precios oscilan entre 1,800 y 3,000 pesos. La restaurantera Ana Caballero añadió que el alza ha sido de entre un 30% y 40%, y que en ocasiones su negocio ha tenido que cerrar temprano por falta de producto. Esta problemática representa una amenaza para la identidad cultural y la economía local, especialmente con la proximidad del Mundial de Fútbol 2026, que atraerá a miles de turistas.