Según el funcionario estatal Miguel Ángel Flores, uno de los principales retos para 2026 será finalizar obras de gran calado que actualmente están en marcha. Entre estas destaca la construcción de las nuevas líneas del Metro, un proyecto masivo que emplea a casi 4,000 trabajadores en 100 frentes simultáneos y que incluye mejoras colaterales como el nuevo parque lineal en la avenida Constitución. La preparación para ser una de las sedes del Mundial de Fútbol es otro motor clave de este impulso a la infraestructura. Esto no solo implica la modernización de estadios y accesos, sino también la mejora de la conectividad general del estado para recibir a miles de visitantes. En este contexto se enmarca la reciente inauguración de la ruta aérea directa a Nueva York, que fortalece el perfil internacional de Monterrey. El plan para 2026 es, por tanto, una estrategia integral que busca alinear las necesidades de movilidad de una metrópoli en crecimiento con las exigencias de un evento global, proyectando una imagen de modernidad y eficiencia.