El avistamiento, captado en video y viralizado en redes sociales, muestra al animal consumiendo postres y botanas, generando asombro y risas nerviosas entre los presentes, pero sin que se reportaran personas lesionadas.
El incidente ocurrió durante una celebración decembrina donde los invitados tenían a su disposición una mesa con cupcakes, queso, jamón y otros alimentos.
El oso apareció inesperadamente y comenzó a comer de la comida dispuesta para el festejo.
En las grabaciones se escuchan comentarios de los asistentes, quienes bromeaban diciendo que el animal había encontrado un “buffet” y que no parecía ser la primera posada que visitaba, debido a su comportamiento tranquilo. Una mujer señaló específicamente que el oso “se estaba comiendo los cupcakes”.
Este tipo de encuentros se han vuelto cada vez más recurrentes en las áreas residenciales cercanas al Parque Ecológico Chipinque y otras zonas serranas de la metrópoli.
La situación reaviva el debate sobre la convivencia entre la fauna silvestre y la expansión urbana.
Las autoridades de Protección Civil y Parques y Vida Silvestre constantemente emiten recomendaciones para que los ciudadanos no dejen comida al alcance de los osos, mantengan su distancia y no intenten interactuar con ellos, ya que esto puede representar un riesgo tanto para las personas como para los propios animales, que pueden acostumbrarse a la presencia humana y perder su capacidad de buscar alimento en su hábitat natural.










