El suceso no dejó heridos, pero sí daños materiales y una fuerte alarma entre los vecinos.

Las imágenes de una cámara de seguridad muestran a un grupo de aproximadamente siete menores, de entre nueve y diez años, encendiendo un artefacto pirotécnico en la calle Gladiola, colonia Villas de Santa Rosa, y lanzándolo hacia una casa presuntamente deshabitada.

Inmediatamente después, las llamas comenzaron a propagarse por el área frontal del inmueble, consumiendo parte del césped y la fachada.

Gracias a la rápida alerta de un vecino que escuchó la explosión, elementos de Bomberos y Protección Civil de Apodaca acudieron al lugar y lograron sofocar el fuego antes de que se extendiera a propiedades contiguas. Este evento ocurre en un contexto de alta sensibilidad sobre el tema, recordando la reciente tragedia en Pesquería, donde el almacenamiento ilegal de pólvora en una vivienda causó una explosión fatal. El incidente ha llevado a alcaldes metropolitanos, como Andrés Mijes, a reiterar la necesidad de erradicar la venta de fuegos artificiales en la zona urbana y a hacer un llamado a la ciudadanía para evitar su uso, destacando que lo que parece una “travesura” puede tener consecuencias devastadoras.