El incidente ocurrió en un deportivo cercano al Parque Ecológico Chipinque, una zona conocida por los avistamientos de estos animales. Mientras los asistentes celebraban, el oso ingresó al lugar y, sin mostrar agresividad, se dirigió directamente a la mesa de postres y botanas.

En las grabaciones se puede ver al animal consumiendo tranquilamente cupcakes, queso y otros alimentos preparados para la fiesta. Los presentes, en lugar de entrar en pánico, optaron por mantener la distancia y documentar el momento, comentando con asombro y humor la situación. Este comportamiento del público es un reflejo de la normalización de estos encuentros en el municipio. Especialistas y autoridades atribuyen estos avistamientos a la búsqueda de alimento por parte de los osos, cuyo hábitat natural se ve presionado por la expansión urbana.

Las celebraciones con comida expuesta, como las posadas, resultan particularmente atractivas para ellos. Aunque en esta ocasión no se reportaron heridos ni incidentes mayores, las autoridades reiteran el llamado a no alimentar a los osos, asegurar la basura correctamente y reportar su presencia para evitar riesgos tanto para las personas como para los propios animales.