La medida busca proteger la calidad del aire y ofrecer una alternativa de entretenimiento moderna y segura. Este evento, de entrada gratuita, se extendió desde la tarde del 31 de diciembre hasta pasada la medianoche, ofreciendo shows luminosos cada hora. La decisión de prohibir la pirotecnia tradicional es una respuesta directa a la creciente preocupación por la contaminación del aire en la zona metropolitana de Monterrey, que suele alcanzar niveles críticos durante las festividades de invierno. Al optar por la tecnología de luces, el gobierno no solo evita la emisión de partículas contaminantes y el ruido que afecta a personas y animales, sino que también posiciona al municipio a la vanguardia de las celebraciones públicas sostenibles. El evento se complementó con un mercadito gastronómico, creando un ambiente festivo integral para que las familias pudieran disfrutar de la velada. Esta iniciativa se suma a otras acciones gubernamentales, como los operativos contra la venta ilegal de fuegos artificiales, y refleja una política pública coherente orientada a mejorar la calidad de vida y el medio ambiente. La apuesta por la tecnología sobre la pólvora marca una evolución en las tradiciones locales, adaptándolas a los desafíos ambientales del siglo XXI.