Según los informes, los disparos generaron una alarma inmediata tanto entre las personas que se encontraban dentro del supermercado como en sus alrededores.
Como medida de protección, el personal de la tienda activó sus protocolos de seguridad y trasladó a los clientes y al resto de los empleados al área de bodega, un lugar considerado más seguro, mientras la situación en el exterior era controlada. La noticia del evento movilizó a las autoridades, quienes desplegaron un operativo de seguridad en la zona para investigar los hechos y garantizar la seguridad de la ciudadanía. Aunque los detalles sobre el origen de los disparos, los involucrados o si hubo personas heridas no fueron especificados en los reportes iniciales, el suceso interrumpió la normalidad en una de las avenidas más transitadas de Apodaca y generó preocupación entre la población local. Este tipo de eventos en espacios públicos subraya los desafíos de seguridad que enfrenta el área metropolitana y la importancia de la rápida respuesta de las corporaciones policiacas y los protocolos de emergencia de los establecimientos comerciales para proteger a los civiles.











