Este resultado positivo contrasta con los continuos desafíos ambientales que enfrenta la entidad. La División Ambiental de la policía de Nuevo León presentó un balance de sus acciones en los últimos cinco meses, reportando la detención de 135 personas por delitos ambientales. Además, se logró la eliminación de 246 tiraderos clandestinos de basura, de los cuales se recuperaron 280 toneladas de residuos. Como parte de sus labores, la división también rescató a casi 500 animales que se encontraban en condiciones de maltrato o riesgo. Estas acciones demuestran un enfoque dual por parte de las autoridades: por un lado, se celebran los avances puntuales en la calidad del aire, posiblemente influenciados por campañas de concientización y condiciones meteorológicas favorables, y por otro, se mantiene una vigilancia estricta para combatir las fuentes de contaminación y el daño ecológico a través de la aplicación de la ley.