El decreto formaliza la cesión de una superficie de 33,679 metros cuadrados por parte del municipio de Monterrey a San Nicolás de los Garza. La solicitud fue aprobada por unanimidad en el Congreso local el pasado 16 de diciembre. El objetivo principal de esta redefinición de límites es que todo el proyecto del estadio, “desde su planeación hasta su operación, se ubique completamente en un solo municipio”. Esta unificación territorial permitirá “agilizar trámites administrativos, permisos y procesos de factibilidad”, eliminando posibles conflictos de competencia y duplicidad de gestiones que podrían retrasar una de las obras de infraestructura deportiva más importantes para el estado. El documento legal establece que la medida entra en vigor de inmediato y garantiza la certeza jurídica a los propietarios y habitantes de la zona involucrada, respetando en todo momento los derechos adquiridos por particulares. Asimismo, se aclara que los convenios de colaboración existentes entre ambos municipios permanecerán vigentes.
Este ajuste territorial es un avance significativo que despeja el camino para un proyecto clave en el contexto de la modernización urbana y la preparación de la ciudad para eventos internacionales como el Mundial de Fútbol de 2026.













