Estas celebraciones se caracterizaron por su gran escala y su enfoque en el entretenimiento infantil.
Los “macrofestejos” y “megaroscas” fueron el centro de las actividades. En Santiago, el alcalde David de la Peña encabezó un evento que incluyó una Mega Rosca de más de 200 metros de longitud, además de espectáculos infantiles y la entrega de regalos para los más pequeños. De manera similar, el Gobierno del Estado organizó una “Macro Rosca” en la capital, agradeciendo la confianza y la asistencia de los ciudadanos. Estas celebraciones gratuitas fueron anunciadas con antelación para invitar a la población a participar en un ambiente familiar y festivo.
La organización de estos eventos a gran escala por parte de las autoridades demuestra un esfuerzo por utilizar las festividades culturales como una herramienta para fortalecer el tejido social y crear espacios de encuentro comunitario. Para las familias, representó una oportunidad de disfrutar de las tradiciones sin costo, en un momento en que la economía familiar es una preocupación constante. La amplia participación ciudadana reflejó el éxito de la convocatoria y el arraigo de esta celebración en la cultura local.













