Autoridades educativas y de salud de Baja California tomaron la medida preventiva de suspender las clases en cinco municipios, incluyendo Tijuana, debido a un brote del virus Coxsackie. La decisión buscó frenar la cadena de contagios de la enfermedad "manos, pies y boca" mediante una jornada de desinfección en los planteles. La Secretaría de Educación de Baja California anunció la suspensión de actividades para el viernes 10 de octubre en todos los planteles de educación básica de Tijuana, Tecate, Rosarito, Ensenada y San Quintín. Esta medida se implementó para realizar una "limpieza profunda contra el coxsackie" y evitar la propagación del virus, que afecta principalmente a niños menores de 10 años. El virus Coxsackie, perteneciente a la familia de los enterovirus, causa síntomas como fiebre, dolor de garganta y una erupción característica en manos, pies y boca.
Aunque la enfermedad suele ser leve, es altamente contagiosa en entornos escolares.
El médico familiar Rodolfo Valtierra explicó que "empieza como una gripe con fiebre difícil de controlar y, cuando la fiebre baja, aparecen las ronchas". La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda aseguró que "no hay motivo de alarma" y que la situación está bajo control con vigilancia médica permanente, enfatizando que la suspensión fue una acción preventiva. Además de la jornada de limpieza, se anunció la instalación de filtros sanitarios en las escuelas para detectar posibles síntomas y recomendar a los padres mantener a los niños enfermos en casa hasta su completa recuperación.
En resumenLa suspensión de clases fue una medida preventiva clave para contener el brote del virus Coxsackie, demostrando una respuesta coordinada de las autoridades para proteger la salud de la población infantil y evitar una propagación mayor en el entorno escolar.