La aparición de restos humanos junto a una narcomanta en las inmediaciones de la Fiscalía General del Estado en Tijuana activó una intensa movilización policial. Este evento, junto con otros hechos violentos, subraya los continuos desafíos de seguridad y la presencia del crimen organizado en la ciudad. La mañana del 9 de octubre, se reportó al 911 el hallazgo de una manta y restos humanos, específicamente una mano mutilada, sobre la Vía Rápida Alamar Norte, en la colonia Chapultepec Alamar, a un costado de las instalaciones de la FGE. El mensaje amenazante estaba dirigido presuntamente al área de narcomenudeo de la propia fiscalía, acusándolos de robo. Este hecho provocó el acordonamiento de la zona y el inicio de una investigación por parte de peritos de la fiscalía, sin que se reportaran detenciones inmediatas.
Este suceso se suma a otros incidentes violentos ocurridos en días recientes.
En la zona del Corredor 2000, fue localizado un cuerpo sin vida dentro de una bolsa de plástico negra con visibles huellas de violencia. Asimismo, en la Zona Centro, dos hombres que se encontraban privados de su libertad intentaron escapar de sus captores; uno de ellos fue asesinado a balazos en el intento, mientras que el otro resultó herido.
Las autoridades lograron detener a cuatro presuntos responsables de este último crimen. Estos eventos de alto impacto demuestran la complejidad del panorama de seguridad en Tijuana, donde la violencia del crimen organizado se manifiesta de manera explícita y desafiante hacia las autoridades.
En resumenEl hallazgo de restos humanos con un mensaje directo a las autoridades es un claro desafío del crimen organizado que, sumado a otros homicidios y crímenes violentos, mantiene la seguridad pública como una de las principales preocupaciones para los ciudadanos de Tijuana.