Una densa capa de contaminación cubrió el cielo de Tijuana la mañana del martes 21 de octubre, lo que llevó a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Baja California (SMADS BC) a emitir una alerta temporal por mala calidad del aire. El fenómeno fue causado por altos niveles de material particulado PM2.5, un contaminante considerado riesgoso para la salud. La titular de la SMADS BC, Mónica Vega, explicó que este tipo de episodios se deben a una combinación de factores climáticos y ambientales, como la falta de viento, la acumulación de partículas generadas por fuentes móviles y fijas, y el arrastre de polvo de zonas sin recubrimiento. Durante la mañana, las autoridades recomendaron a la población, especialmente a los grupos vulnerables como niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades cardiorrespiratorias, evitar actividades al aire libre para reducir la exposición a los contaminantes.
Vega señaló que, aunque estas alertas en Tijuana suelen ser de menor duración en comparación con las de Mexicali, no deben minimizarse debido al riesgo que el material particulado representa para la salud.
La alerta generó preocupación entre los habitantes por la reducida visibilidad y el tono oscuro del cielo. La SMADS mantuvo un monitoreo constante y, poco después de las dos de la tarde, desactivó la alerta tras registrar una mejora significativa en la calidad del aire. En lo que va de 2025, Tijuana ha sumado ocho alertas naranjas por mala calidad del aire, en comparación con las 16 emitidas durante todo el año anterior, concentradas en los meses de enero y el último cuatrimestre.
En resumenLa alerta por mala calidad del aire en Tijuana puso de manifiesto la vulnerabilidad de la ciudad a episodios de alta contaminación por partículas PM2.5, obligando a las autoridades a emitir recomendaciones de salud pública. Aunque la alerta fue temporal, el hecho de que ya se hayan registrado ocho alertas naranjas en 2025 subraya un problema ambiental recurrente que requiere atención continua.