El director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, anunció que se dará prioridad a las empresas constructoras locales.
Este proyecto forma parte de un plan más amplio para Baja California, donde se tienen planeadas cerca de 50,000 viviendas, y a nivel nacional, que busca edificar un millón de hogares durante el sexenio. El enfoque principal del programa es atender a familias de bajos ingresos que no tienen acceso a créditos tradicionales de vivienda. Al priorizar a las constructoras de la región, el gobierno federal busca no solo abatir el déficit habitacional sino también impulsar el desarrollo económico de Tijuana.
Sin embargo, la iniciativa ha generado preocupaciones. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) ha advertido que el Gobierno federal podría tener que absorber sobrecostos para poder ejecutar la construcción de estas viviendas sociales, lo que plantea interrogantes sobre la viabilidad financiera del ambicioso plan.











