ya empezando por ahí ya es extraño”, declaró la mandataria.

Según Ávila Olmeda, Carlos Torres le comentó directamente que no ha recibido ninguna notificación o citatorio formal.

El oficio filtrado indicaba que Torres debía comparecer en las oficinas de la FGR en la Ciudad de México el 20 de noviembre. La situación ha generado especulaciones sobre posibles motivaciones políticas detrás de la filtración, aunque la gobernadora prefirió no opinar al respecto hasta que la FGR ofrezca más información. La falta de sellos en los documentos difundidos y el hecho de que la información se hiciera pública antes de cualquier notificación oficial han sembrado dudas sobre la validez y el manejo del proceso por parte de las autoridades federales.