A pesar de que seis consorcios presentaron propuestas económicas, Conagua determinó que ninguna cumplió con los requisitos legales, técnicos y económicos.
Las ofertas económicas oscilaron entre 5,477 millones y 9,465 millones de pesos, todas por encima del presupuesto federal destinado para la obra, cuya inversión total se proyecta en más de 11,048 millones de pesos.
A pesar del revés, autoridades estatales minimizaron el impacto en el cronograma. El secretario del Agua de Baja California, Víctor Daniel Amador Barragán, afirmó que la decisión “era prevista” y que “no va a afectar en gran medida el proyecto”, argumentando que la obra es multianual y que la inversión más fuerte está programada para 2026 y 2027. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda se limitó a confirmar que la obra se volverá a licitar.
Por su parte, el secretario de Hacienda estatal, José Andrés Pulido, adelantó que el gobierno de Baja California considera solicitar un crédito para financiar las obras de conducción que le corresponden, las cuales distribuirán el agua desalada hacia Tijuana, Rosarito y Ensenada.













