La aprobación no fue unánime, ya que las regidoras del Partido Acción Nacional (PAN) votaron en abstención. Esta acción gubernamental responde directamente a la crisis de vivienda en Tijuana, donde existe un déficit estimado en más de 180,000 unidades.

Al ceder terrenos municipales para proyectos de interés social, el ayuntamiento busca no solo cumplir con una función social, sino también alinear sus políticas con las directrices del gobierno federal para generar un mayor impacto.