Carlos Gastélum Félix, director de Obras e Infraestructura Urbana Municipal, informó que las reparaciones en esta zona podrían tardar entre dos y tres semanas.
Para mitigar el impacto, se habilitaron carriles provisionales de terracería, aunque se recomendó a los conductores, especialmente a los de carga pesada, utilizar rutas alternas como el bulevar Insurgentes. Casi simultáneamente, el alcalde Ismael Burgueño Ruiz anunció otro cierre en el carril central de la Vía Rápida Poniente, en dirección de El Florido hacia la Zona Río, por un problema similar. Según las autoridades, la causa recurrente de estos colapsos se debe a la quema de materiales por parte de personas que se refugian en los túneles de las tuberías, lo que debilita el suelo. Estos incidentes no solo afectan a los automovilistas, sino también al transporte público, ya que, según el Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS), se generan retrasos significativos cuando las unidades deben circular por las zonas congestionadas, agravando la saturación del servicio.













