Ismael Plascencia López, del Observatorio Social BC, señaló que diversos factores han perjudicado la economía local, proyectando un pronóstico complicado para 2026.
La extorsión se ha convertido en uno de los delitos de mayor impacto; Roberto Rosas, presidente de Coparmex Tijuana, afirmó que “la extorsión tiene arrodillado al empresariado”. Una encuesta del organismo reveló que el 50% de sus socios ha sido víctima de algún delito, siendo el robo de mercancías el más recurrente, seguido por la extorsión en tercer lugar. Uno de cada cinco negocios en la zona metropolitana ha sufrido “cobro de piso”, lo que, según Plascencia, “impacta en menor inversión y creación de empleos”.
Este clima de incertidumbre también afecta al sector industrial. José Luis Contreras Valenzuela, presidente de la Asociación de Industriales de Mesa de Otay (AIMO), advirtió que la desocupación de naves industriales podría mantenerse en 2025 debido a la contracción de la actividad económica y una política recaudatoria que genera desconfianza.













