La comunidad también jugó un papel crucial, ya que los vecinos apoyaron mojando sus propias casas con mangueras para evitar que el fuego se extendiera aún más. Las labores para sofocar el incendio se prolongaron por más de una hora. Una vez controlado, los bomberos permanecieron en el lugar realizando trabajos de remoción de escombros y evaluando los riesgos residuales para garantizar la seguridad de la zona.