El incidente, que también dejó a varias personas lesionadas, subraya los peligros mortales que enfrentan los migrantes en su búsqueda de mejores oportunidades.
La víctima, proveniente de la comunidad de Aguadulce, intentaba escalar la barrera fronteriza junto a un grupo de personas cuando ocurrió la fatal caída. La Subsecretaría de Migración y Población de Oaxaca confirmó el deceso e informó que ya se iniciaron las gestiones para repatriar el cuerpo a su comunidad de origen.
Las autoridades oaxaqueñas mantienen comunicación constante con los familiares para ofrecerles apoyo y acompañamiento durante el proceso.
Las personas que resultaron heridas en el mismo evento se encuentran recibiendo atención médica y su estado de salud se reporta como estable.
El municipio de San Pedro Jicayán, de donde era originaria la fallecida, es una comunidad con profundas raíces indígenas y enfrenta altos niveles de rezago social y educativo, factores que impulsan la migración irregular. Según datos del Inegi, casi el 92% de sus habitantes habla una lengua originaria y el 23.2% de la población mayor de 15 años es analfabeta. Esta tragedia es un doloroso reflejo de las condiciones de vulnerabilidad que obligan a muchas personas a arriesgar su vida en la frontera.










