Marshals.

Según el reporte, John “N” utilizaba una placa de utilería y se presentaba como agente del FBI con el fin de infundir confianza y evitar ser revisado por las autoridades locales. Tras su detención, se confirmó que no tenía ningún vínculo con la agencia estadounidense y que, por el contrario, contaba con una orden de aprehensión activa en Estados Unidos por los delitos de robo con violencia, delitos contra la salud y fraude. Durante la inspección, los agentes también le encontraron una pastilla de clonazepam.

Las autoridades destacaron la creciente frecuencia con la que presuntos criminales utilizan identidades falsas para operar. John “N” fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), que se encargará de su situación jurídica y del posible proceso de extradición para que enfrente los cargos en su país.