La detención de Gustavo Antonio Camacho Espinoza, conocido como “Tavo”, fue el resultado de una acción conjunta entre la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO). Considerado un objetivo prioritario, “Tavo” enfrentaba cargos judiciales en Estados Unidos por el trasiego de drogas, lo que subraya la dimensión binacional de su presunta actividad delictiva. El operativo, ejecutado el martes 2 de diciembre en distintos puntos de Tijuana, no solo logró la captura del presunto líder, sino también la de otras cuatro personas, dos de ellas vinculadas al Cártel del Pacífico. Durante las acciones se aseguraron importantes cantidades de narcóticos, incluyendo nueve kilogramos de fentanilo y 330 pastillas de la misma sustancia, lo que evidencia la escala de la operación que presuntamente dirigía. Además, se incautaron cuatro armas cortas, un arma larga, cartuchos de diversos calibres, seis teléfonos celulares y dos inmuebles que servían como base de operaciones. Las autoridades destacaron que estas detenciones se lograron gracias a trabajos de inteligencia militar, vigilancia y seguimiento, afectando directamente la estructura operativa de los Beltrán Leyva en el norte del país. Los detenidos y el material asegurado fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) para definir su situación jurídica.