Estas condiciones, caracterizadas por vientos fuertes, secos y cálidos, crean un entorno ideal para la rápida propagación del fuego.

Cualquier chispa, ya sea por una colilla de cigarro mal apagada, una fogata no autorizada o un corto circuito, puede convertirse en un incendio de grandes proporciones en cuestión de minutos. Ante este panorama, Protección Civil ha emitido una serie de recomendaciones clave para la ciudadanía, que incluyen evitar por completo el uso de fuego al aire libre, no arrojar colillas de cigarro en áreas con vegetación, mantener los alrededores de las viviendas libres de maleza y reportar de inmediato cualquier incendio al número de emergencia 911.

La prevención es la herramienta más importante para evitar desastres durante este periodo.

La memoria de temporadas de incendios pasadas, que han devastado miles de hectáreas y puesto en riesgo a comunidades enteras, subraya la importancia de tomar en serio estas advertencias. La colaboración ciudadana, junto con la preparación de los cuerpos de bomberos y brigadas forestales, es fundamental para superar esta alerta sin incidentes graves.