Productores agrícolas del Valle de Mexicali demandan al gobierno de Baja California la creación de un decreto permanente que garantice una compensación económica vitalicia por el agua que ceden para abastecer a los municipios de la zona costa, principalmente Tijuana. Esta negociación se ha vuelto crítica ante la implementación de la nueva Ley de Aguas Nacionales, que podría poner en riesgo sus concesiones hídricas si no destinan el recurso a la siembra. El suministro de agua para la creciente población de Tijuana depende en gran medida del trasvase desde el acuífero del Valle de Mexicali, una región eminentemente agrícola. Durante años, algunos agricultores han optado por vender sus derechos de agua a la zona costa en lugar de sembrar, una práctica que ahora se ve amenazada.
Los productores argumentan que, al ceder este recurso vital, sacrifican su actividad principal y, por lo tanto, merecen una compensación justa y permanente que asegure su sustento.
La propuesta del gobierno de integrarlos a un programa de la Secretaría del Bienestar, previo estudio socioeconómico, no es vista como una solución suficiente.
Los agricultores insisten en un mecanismo legal más sólido, como un decreto, que les brinde certeza a largo plazo.
Las negociaciones, que se esperaba quedaran definidas para el 15 de diciembre, son cruciales para el futuro hídrico de Tijuana y para la estabilidad económica de los productores del valle.