Estas acciones no solo buscan resolver los problemas actuales, sino también anticipar las necesidades derivadas del futuro crecimiento poblacional de Tijuana, asegurando que las instalaciones se gestionen conforme a las mejores prácticas internacionales.

Este compromiso refrenda la cooperación bilateral como herramienta fundamental para avanzar hacia soluciones sostenibles en la cuenca del río Tijuana.