El Aeropuerto Internacional de Tijuana enfrentó una severa crisis operativa debido a la densa neblina, resultando en cientos de vuelos cancelados o demorados y dejando a miles de pasajeros varados en vísperas de las fiestas decembrinas. Esta situación expuso las vulnerabilidades de la terminal y la falta de respuesta de las aerolíneas. La situación en el aeropuerto fue descrita por los viajeros como una “verdadera pesadilla”, con cientos de personas durmiendo en el suelo, baños saturados y sucios, y precios exorbitantes en alimentos, como un burrito con refresco por más de 300 pesos. La frustración de los pasajeros se dirigió no solo a las condiciones climáticas, sino también a la falta de infraestructura adecuada para operar con baja visibilidad, un problema que, según reclaman, podría solucionarse si el Grupo Aeroportuario del Pacífico invirtiera los altos ingresos de la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA).
El Congreso del Estado ya había exhortado previamente al aeropuerto a adquirir el equipo necesario.
A esto se sumaron las denuncias contra aerolíneas, en particular Volaris y Vivaaerobus, por sobreventa de boletos y mala comunicación, dejando a los pasajeros sin respuestas claras.
Usuarios en redes sociales compartieron sus experiencias, como la de Hindai Marín Agatón, quien relató haber dormido en un rincón del aeropuerto con sus dos hijas pequeñas desde el 14 hasta el 19 de diciembre después de que la aerolínea vendiera sus lugares. La crisis no solo afectó a quienes partían de Tijuana, sino que tuvo un efecto dominó en otros aeropuertos del país, como el de la Ciudad de México, y reavivó el temor de que se repitiera el colapso ocurrido en la Navidad del año anterior.
En resumenLa normalización de operaciones en el Aeropuerto de Tijuana sigue siendo precaria, con la crisis exponiendo deficiencias críticas en infraestructura y en la responsabilidad de las aerolíneas. Los pasajeros fueron los más afectados, asumiendo los costos económicos y emocionales de una situación recurrente que demanda soluciones a largo plazo.