Este último punto es vital para asegurar que las soluciones sean duraderas y puedan adaptarse al crecimiento poblacional futuro de Tijuana. El acuerdo se concretó antes de la fecha límite del 31 de diciembre, establecida en un Memorando de Entendimiento previo, lo que demuestra la urgencia y el compromiso renovado de ambas naciones para resolver esta crisis ambiental transfronteriza.