La compensación económica tiene como fin resarcir a los productores agrícolas por ceder parte de su cuota de agua. El proceso ha requerido la elaboración de un padrón de agricultores, el cual está siendo revisado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Secretaría del Agua del estado para validar a los beneficiarios. A pesar del avance en el monto de la compensación, el punto muerto actual radica en la desconfianza de los agricultores. Exigen que el acuerdo no sea solo un compromiso de la administración actual de Marina del Pilar, sino que tenga un carácter vinculante para futuros gobiernos. Esta demanda subraya la fragilidad de los acuerdos hídricos y la necesidad de políticas de estado a largo plazo que brinden certeza a todos los sectores. La resolución de esta disputa es fundamental para garantizar la seguridad hídrica de Tijuana y, al mismo tiempo, la sostenibilidad del sector agrícola de Mexicali.