El cambio en la sucursal de Tijuana es drástico. El número de productos disponibles en sus anaqueles pasó de apenas 574 a 3,026, lo que representa un incremento de más del 400% en la variedad ofrecida a los consumidores. Esta diversificación es parte de un esfuerzo más amplio que incorporó 1,500 productos nuevos a nivel nacional.

La estrategia busca atraer no solo a los derechohabientes del ISSSTE, sino al público en general, compitiendo con otras cadenas de supermercados a través de una oferta renovada y potencialmente precios más accesibles. El crecimiento en ventas del 400% indica una respuesta muy positiva por parte de los consumidores, quienes ahora encuentran una tienda mejor surtida y más atractiva. Este éxito es significativo, ya que las tiendas SuperISSSTE habían enfrentado durante años problemas de desabasto, falta de mantenimiento y una imagen de obsolescencia.

El relanzamiento en Tijuana sirve como un caso de estudio sobre cómo una entidad comercial del sector público puede recuperarse y volver a ser relevante en el mercado minorista. El artículo no profundiza en los detalles de la inversión realizada ni en las estrategias de mercadotecnia implementadas, pero los resultados hablan por sí solos, mostrando una gestión enfocada en la recuperación de un activo estatal que beneficia directamente a la comunidad.