El programa "Tijuana sin Hambre" culminó el año 2025 alcanzando la meta de un millón de comidas entregadas a personas en situación de vulnerabilidad. La iniciativa celebró este logro con la "primera Posada Que Abraza", un evento que brindó apoyo y calidez a la población sin hogar en la zona centro de la ciudad. El logro de distribuir un millón de raciones alimenticias en un solo año subraya la escala y la importancia de este programa como una red de seguridad crucial en Tijuana, una ciudad con complejos desafíos sociales y una considerable población en situación de calle. La iniciativa va más allá de la simple entrega de alimentos, como lo demuestra la organización de la "Posada Que Abraza". Este evento, realizado en la zona centro, un punto neurálgico para la población sin hogar, ofreció no solo comida caliente, sino también abrigo y actividades recreativas.
Este enfoque integral busca atender tanto las necesidades materiales como las emocionales de las personas, fomentando un sentido de comunidad y dignidad, especialmente significativo durante la temporada navideña.
El éxito sostenido de "Tijuana sin Hambre" depende de una robusta coordinación entre organizadores, voluntarios y posiblemente donantes del sector privado y público.
Su trabajo es un testimonio del papel vital que desempeñan las organizaciones de la sociedad civil para abordar la inseguridad alimentaria y la exclusión social en la frontera.
En resumenAl entregar un millón de comidas y organizar eventos como la "Posada Que Abraza", el programa "Tijuana sin Hambre" se consolida como un pilar fundamental de la asistencia social en la ciudad, abordando no solo la necesidad básica de alimentación sino también promoviendo la inclusión y el bienestar de las personas en situación de calle.