Aerolíneas como Volaris y Viva Aerobus han informado constantemente sobre las afectaciones, aunque los viajeros denuncian una comunicación deficiente y falta de responsabilidad. Un vuelo de Viva Aerobús procedente de Puebla fue desviado a Mexicali, dejando a cerca de 100 pasajeros sin información clara sobre su traslado final. Los testimonios de los afectados describen escenas de pesadilla, con personas durmiendo en el piso, baños saturados y precios excesivos en alimentos y bebidas, lo que agrava la carga económica y emocional de la espera. Los pasajeros critican que, si bien la neblina es un factor natural, la falta de infraestructura y tecnología adecuada, como un sistema ILS de categoría superior, magnifica el problema. Señalan que la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA), que consideran elevada, no se ha invertido en el equipamiento necesario para operar en condiciones de baja visibilidad. La situación ha llevado a que el Congreso del Estado exhorte al Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), concesionario de la terminal, a realizar las inversiones pertinentes para evitar que esta crisis se repita, como ya ocurrió en años anteriores.