El sector del pequeño comercio en Tijuana se prepara para enfrentar los desafíos y oportunidades del año 2026, apostando por la formalización y la adopción de nuevas tecnologías para prevenir delitos como la extorsión. Los comerciantes también tienen la vista puesta en el potencial incremento de la derrama económica que podría generar la Copa Mundial de Fútbol. De acuerdo con M. Alfaro, representante del sector, uno de los principales objetivos para el próximo año es impulsar la implementación de pagos por vía electrónica. Esta medida no solo moderniza las operaciones comerciales y se alinea con las tendencias de consumo, sino que también se considera una estrategia clave para reducir el manejo de efectivo, lo cual puede disminuir la vulnerabilidad de los negocios ante delitos como el robo y la extorsión. La transición hacia métodos de pago digitales es vista como un paso fundamental para mejorar la seguridad y la eficiencia del comercio local.
Además, existe una expectativa positiva en torno al Mundial de 2026, del cual México es coanfitrión.
Los comerciantes esperan que el evento deportivo atraiga a un mayor número de turistas y visitantes a la región fronteriza, lo que se traduciría en un aumento significativo en las ventas y la actividad económica. Para capitalizar esta oportunidad, el sector se está preparando para ofrecer mejores servicios y adaptarse a las demandas de un mercado más dinámico.
La apuesta por la formalidad y la modernización tecnológica refleja una visión estratégica del pequeño comercio para fortalecer su resiliencia y competitividad en un entorno económico en constante cambio.
En resumenDe cara a 2026, el pequeño comercio de Tijuana se enfoca en dos estrategias clave: la adopción de pagos electrónicos para mejorar la seguridad y la eficiencia, y la preparación para aprovechar la derrama económica esperada por el Mundial de Fútbol. Estas acciones buscan fortalecer al sector frente a retos como la extorsión y posicionarlo para el crecimiento.