Además, existe una expectativa positiva en torno al Mundial de 2026, del cual México es coanfitrión.

Los comerciantes esperan que el evento deportivo atraiga a un mayor número de turistas y visitantes a la región fronteriza, lo que se traduciría en un aumento significativo en las ventas y la actividad económica. Para capitalizar esta oportunidad, el sector se está preparando para ofrecer mejores servicios y adaptarse a las demandas de un mercado más dinámico.

La apuesta por la formalidad y la modernización tecnológica refleja una visión estratégica del pequeño comercio para fortalecer su resiliencia y competitividad en un entorno económico en constante cambio.