Según líderes del sector, uno de los principales retos para los pequeños negocios es la transición hacia la economía formal, lo que implica no solo cumplir con obligaciones fiscales, sino también acceder a beneficios como créditos y seguridad social. En este sentido, se impulsará la adopción de tecnologías como los pagos electrónicos, que además de modernizar las operaciones, pueden contribuir a la seguridad al reducir el manejo de efectivo.
Sin embargo, la seguridad sigue siendo una preocupación primordial.
La prevención de la extorsión es un tema central en la agenda de los comerciantes, quienes buscan implementar mejores prácticas y coordinarse con las autoridades para mitigar este delito que afecta gravemente su rentabilidad y estabilidad. A pesar de estos desafíos, existe una expectativa positiva de que eventos de talla internacional, como la Copa del Mundo de 2026, generen una importante derrama económica en la ciudad, beneficiando al turismo, la gastronomía y el comercio en general.
Los empresarios locales esperan capitalizar esta oportunidad para impulsar su crecimiento y consolidar sus negocios en un entorno complejo.










