A pesar de la contracción, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la economía está “sólida y fuerte”, atribuyendo el menor crecimiento a factores externos como los aranceles y la menor demanda en Estados Unidos, y no a factores internos como la reforma judicial.

Sin embargo, el sector privado ha mostrado una visión más cautelosa.

Tras la publicación de los datos, Banamex recortó su pronóstico de crecimiento del PIB para 2025 de 0.4% a solo 0.2%, mientras que otros analistas, como los de Banco Base, advierten sobre la posibilidad de una recesión técnica si la debilidad económica persiste en el cuarto trimestre. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de septiembre reforzó estas preocupaciones al registrar una caída de 0.6% anual, confirmando que la economía mexicana enfrenta un estancamiento hacia el final del año.