Además, señalan que el flujo de IED ha mostrado una tendencia decreciente a lo largo del año: 21 mil millones en el primer trimestre, 13 mil millones en el segundo y solo 7 mil millones en el tercero. La reinversión de utilidades, aunque cayó casi 10%, sigue siendo el componente principal, mientras que las nuevas inversiones, a pesar de su repunte, se mantienen por debajo de los niveles de 2022. Esta composición sugiere que, si bien las empresas ya instaladas siguen operando, la llegada de nuevos proyectos a gran escala aún es limitada, en un contexto de incertidumbre regulatoria y la próxima revisión del T-MEC.