Esta tendencia es alarmante, ya que la tasa de informalidad aumentó 1.6 puntos porcentuales en comparación con octubre de 2024. Beatriz Robles, directora de Operaciones de Manpower México, explicó que “en términos reales, la economía mexicana opera con más empleo informal que formal”, lo que implica un “freno estructural” que amplía las brechas de desigualdad. La diferencia de ingresos es notable: el ingreso promedio de un empleo formal es casi el doble que el de uno informal. El Estado de México lidera con la mayor población de adultos mayores en la informalidad (364 mil), seguido de Veracruz y la Ciudad de México. Fernando Bermúdez Pire, de ManpowerGroup, subraya un “deterioro estructural crítico para el país”, donde la incapacidad del sector formal para absorber a la Población Económicamente Activa fuerza una “migración hacia la precariedad laboral”. Esta situación se agrava en estados como Puebla, donde siete de cada diez trabajadores laboran en la informalidad.