Sin embargo, este panorama nacional positivo oculta importantes disparidades regionales, con estados como Chihuahua experimentando una fuerte caída mientras otros como Tamaulipas registran un crecimiento significativo.
Del total de la IED acumulada, el 68% correspondió a la reinversión de utilidades de empresas ya establecidas en el país, mientras que las nuevas inversiones representaron solo el 16%. Esto sugiere que el crecimiento se sustenta más en la confianza de los inversionistas existentes que en la llegada de nuevo capital. En el ámbito estatal, Tamaulipas se consolidó como un destino dinámico al acumular 1,155 millones de dólares en los primeros tres trimestres del año, con un notable incremento en el tercer trimestre que alcanzó los 465.8 millones de dólares, impulsado por los sectores de manufactura y energía. En contraste, Chihuahua captó 896.4 millones de dólares entre enero y septiembre, lo que representó una caída del 28.8% en comparación con el año anterior.
René Espinosa Terrazas, presidente de Index, atribuyó esta disminución a la incertidumbre generada por las políticas económicas de Estados Unidos. A pesar de la caída, el 79% de la IED en Chihuahua se concentró en la industria manufacturera. Estos datos reflejan un escenario de claroscuros donde, a pesar del récord nacional, la atracción de capital extranjero sigue siendo desigual y dependiente de la reinversión de utilidades.











