Slim identificó áreas clave para la inversión, como infraestructura, telecomunicaciones, ferrocarriles y los emergentes centros de datos e inteligencia artificial.

La inversión actual se compone de un 20.4% del PIB por parte del sector privado y un escaso 2.1% del sector público, lo que evidencia la fuerte dependencia del capital privado. La propuesta de Slim se alinea con las metas del “Plan México”, que sugiere alcanzar una inversión del 25% del PIB en 2026 y superarla hasta el 28% en 2030, una meta ambiciosa considerando que la última vez que México alcanzó un nivel de 25.3% fue en el cuarto trimestre de 2016.