Estas tensiones surgen en el marco de las audiencias públicas en EE.
UU. previas a la revisión formal del acuerdo, programada para julio de 2026, un proceso clave donde los tres países decidirán si extienden su vigencia hasta 2042.
Trump afirmó que el tratado “expira en aproximadamente un año” y que su gobierno podría “dejarlo expirar o tal vez llegar a otro acuerdo”, acusando a México y Canadá de haberse “aprovechado de Estados Unidos”. En respuesta, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha buscado calmar los mercados, asegurando que “hasta hoy no tengo ninguna señal que me diga que no se va a seguir adelante”. Ebrard informó que el 90% de los sectores consultados en México apoya la continuidad del tratado. Paralelamente, los principales organismos empresariales de los tres países, incluyendo el Consejo Mexicano de Negocios (CMN), la Business Roundtable de EE.
UU. y el Business Council of Canada, emitieron un comunicado conjunto instando a sus gobiernos a “extender y fortalecer el T-MEC”.
Sin embargo, durante las audiencias de la USTR, grupos empresariales estadounidenses expresaron quejas sobre las reformas en México en materia judicial y energética, considerándolas obstáculos para la inversión. La Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra) de Nuevo León se mostró optimista, confiando en que “se va a llegar a una revisión” constructiva.













