Este deterioro en el ánimo de los consumidores resulta particularmente notable al ocurrir durante el mes de El Buen Fin, un periodo que tradicionalmente impulsa el consumo. La contracción mensual es una de las más acentuadas del año y, en su comparación anual, el indicador se hundió 3.5 puntos, su peor desempeño desde noviembre de 2022. Este comportamiento sugiere que las preocupaciones subyacentes sobre la estabilidad económica y las finanzas personales están pesando más que el optimismo estacional, generando dudas sobre la fortaleza del consumo interno para el cierre del año.