La Coparmex, aunque respaldó el acuerdo, advirtió que “la política salarial tiene límites” y que no es posible seguir con aumentos indefinidos sin afectar el empleo formal y la viabilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs). Sergio Pérez Barrera, presidente de Canacintra en Campeche, alertó que el alza podría provocar el cierre de microempresas, despidos y un aumento de la informalidad, ya que muchas no podrán cubrir los nuevos costos laborales y fiscales. Esta visión es compartida por empresarios en Durango y Quintana Roo, quienes anticipan reestructuras de nómina y la necesidad de recurrir a créditos para cumplir con las obligaciones. La discusión se centra en si el beneficio social del aumento compensará los riesgos de una posible espiral inflacionaria y la presión sobre las empresas más vulnerables en un contexto de crecimiento económico limitado.